Durante años, la sostenibilidad fue tratada por muchas empresas como un elemento accesorio dentro de su narrativa corporativa: un valor agregado útil para la reputación, pero no necesariamente central para la estrategia de negocio. Sin embargo, esta visión ha quedado rebasada ante la intensificación de la crisis climática, el endurecimiento regulatorio y, sobre todo, la presión de consumidores cada vez más informados y exigentes. Hoy, la sostenibilidad no solo se comunica: se evalúa, se mide y se cuestiona.
EXPOKNEWS



