Cada año se desechan alrededor de 1,000 millones de neumáticos en el mundo. Cuando no reciben una gestión adecuada, estos residuos pueden convertirse en un riesgo ambiental y de salud pública: son susceptibles de incendiarse y, durante el verano, pueden acumular agua y convertirse en criaderos de mosquitos.
EXPOKNEWS









