Cuando Uber se lanzó en México hace 13 años se topó con un problema inesperado. Mucha gente tenía teléfonos inteligentes para descargar la aplicación, pero pocos pagarían con tarjeta bancaria: o no tenían una o no querían usarla. En pocos años, el gigante del transporte compartido introdujo la opción de pago en efectivo, y esa sigue siendo la forma en que más de la mitad de sus usuarios en el país pagan.
EL FINANCIERO
