Keir Starmer dimitirá como primer ministro del Reino Unido como líder del Partido Laborista tras reconocer que había perdido la confianza de su grupo parlamentario para seguir gobernando. En una declaración ante la residencia oficial de Downing Street, el jefe del Gobierno dijo que ya había comunicado su decisión al rey Carlos III, jefe del Estado británico, y que hará todo lo posible para conseguir una transición “ordenada” al frente del Ejecutivo.
EL FINANCIERO
