La revisión del T-MEC, la permanencia de aranceles estadounidenses sobre sectores estratégicos y la posibilidad de un endurecimiento de las reglas de origen han cambiado el entorno para las grandes decisiones de inversión en Norteamérica. Diversos organismos internacionales y analistas coinciden en que la incertidumbre comercial está llevando a muchas empresas a retrasar o replantear proyectos hasta tener mayor claridad sobre el futuro de la integración regional.
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