A prácticamente una semana de que inicie el Mundial 2026, los restaurantes del país llegan al evento con alineaciones incompletas por el déficit de personal, mermados por la inflación en alimentos y bebidas a lo largo del año, mayores costos operativos y con menús que podrían experimentar un ajuste al alza en sus precios por una “gentrificación gastronómica temporal”.
EL FINANCIERO
