La aplicación de la reducción de la jornada laboral a 40 horas para los turnos nocturnos aún está en el aire, pues la discusión y reglas de esta reforma se enfocaron en la jornada diurna, advierten especialistas. “Todo el debate se construye alrededor de la jornada diurna y efectivamente ahí la jornada nocturna queda en un tipo de limbo de interpretación (…) esa es la verdad, la ley dejó ese vacío de interpretación”, explica Carlos Ferran Martínez, socio director de Ferran Martínez Abogados.
EL ECONOMISTA
