A seis años de haber iniciado la discusión de una Ley de Ciberseguridad en México, el país carece de un marco normativo que obligue a corporativos e instituciones a cumplir estándares mínimos para resguardar su infraestructura crítica y la privacidad de los usuarios, una omisión que ocurre en medio de un repunte de agresiones digitales que posicionan al territorio nacional como el segundo mercado más vulnerado de América Latina, detrás de Brasil, según registros de Kaspersky.
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