En el marco del Día del Adulto Mayor —conocido popularmente como el Día del Abuelo—, la realidad económica de millones de personas de la tercera edad en México dista de ser un descanso merecido. La insuficiencia de ingresos para cubrir necesidades básicas obliga a este sector a mantenerse activo en el mercado laboral, dependiendo, además, de transferencias gubernamentales o apoyo familiar.
EL ECONOMISTA
