La Secretaría de Economía abrió una nueva vía para atraer inversiones automotrices a México. Con una exención temporal de aranceles de 10% a la importación de kits de componentes para ensamblar vehículos, el gobierno busca que las armadoras instalen nuevas líneas de producción en el país. La medida llega a una industria que no registra anuncios de nuevas plantas de vehículos ligeros desde 2015, cuando Toyota anunció su fábrica en Guanajuato.
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