Las empresas que desean invertir en México en el contexto del nearshoring se enfrentan al reto de contar con energía eléctrica confiable y asequible. Ante este panorama, las manufactureras están encontrando en la generación fotovoltaica y el almacenamiento con baterías un salvavidas operativo y una estrategia financiera para sobrevivir a los costos y a los apagones.
EL FINANCIERO
