El mayor ingreso que reciben los hogares del país a través de rubros como el gasto social gubernamental, remesas, pensiones y salarios; la puesta en marcha de programas de apoyo económico públicos y el mayor uso del financiamiento, favorecieron las condiciones de acceso a la alimentación durante la última década, aunque persisten retos importantes por atender en la materia, consideran especialistas.
EL ECONOMISTA
