Hace apenas unos años, hablar de inteligencia artificial frente a estudiantes universitarios habría despertado curiosidad, fascinación e incluso optimismo. Hoy, en algunos campus de Estados Unidos, el panorama parece distinto: discursos solemnes sobre innovación tecnológica son interrumpidos por abucheos, silencios incómodos y muestras abiertas de descontento. Lo que parecía una narrativa inevitable de progreso comienza a encontrar resistencia, especialmente entre quienes pronto ingresarán al mercado laboral.
EXPOKNEWS
