La rápida adopción de vehículos eléctricos en México abre una nueva oportunidad que la industria aún no logra capitalizar plenamente, pues, aunque estas unidades representan ya el 12.7 por ciento de las ventas de vehículos ligeros, el país mantiene una fuerte dependencia de Asia para abastecer los componentes clave de esta nueva generación automotriz.
EL FINANCIERO
