Fumar durante la jornada laboral para distraerse o intentar bajar los niveles de estrés no solo tiene afectaciones en la salud, también puede impactar en la productividad de las empresas. La suma de las pausas que realizan las personas para el consumo de tabaco, equivalen a perder más de tres días de trabajo al mes. En un evento organizado por Affor Health, Zyanya Sánchez, asesora de salud y seguridad en México de Meliá Hotels International, señaló que el presentismo laboral tiene consecuencias económicas que en muchos casos son originadas por el estado de salud de las personas trabajadoras.
EL ECONOMISTA
