El Mundial de Futbol y los decretos para suspender clases sacaron una tarjeta amarilla para autoridades y el mercado laboral al evidenciar la dificultad para conciliar el trabajo y la vida personal. “El Mundial es una situación más, en esta ocasión de coyuntura, que te evidencia que no hay una buena coordinación entre cómo funciona el mundo laboral y cómo funcionan los cuidados que hoy tenemos disponibles en México”, explica Fátima Masse, cofundadora de Noubi Advisors.
EL ECONOMISTA
