La desaceleración del mercado de vehículos eléctricos en Estados Unidos ya comienza a redefinir las estrategias de producción de las armadoras, y Nissan es una de las compañías que ha decidido dar un giro importante a sus planes de electrificación en ese país. La firma japonesa canceló un proyecto de 500 millones de dólares para fabricar vehículos eléctricos en su planta de Canton, Mississippi, y ahora enfocará la operación en la producción de camionetas y SUV impulsadas por gasolina.
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