La OPEP mantuvo el jueves su previsión de un sólido crecimiento de la demanda mundial de petróleo para los próximos cuatro años y revisó al alza sus previsiones a más largo plazo, citando un cambio a nivel mundial hacia políticas más favorables al uso del crudo y señalando que no hay indicios de que la demanda vaya a alcanzar su punto máximo. La Organización de Países Exportadores de Petróleo, integrada por 11 miembros, depende del crudo para una gran parte de los ingresos públicos y sus previsiones sobre la demanda son más optimistas que las de otros organismos del sector, como la Agencia Internacional de la Energía.
EL ECONOMISTA
