Durante años, las cadenas de suministro globales se construyeron bajo una lógica de eficiencia: reducir costos, acelerar tiempos y responder a una demanda cada vez más volátil. Pero esa arquitectura, diseñada para operar al límite, hoy enfrenta tensiones para las que no fue preparada. Sequías, olas de calor, interrupciones logísticas y crisis sanitarias están revelando que las amenazas a la cadena de suministro no provienen únicamente de factores comerciales, sino también de riesgos sistémicos profundamente conectados.
EXPOKNEWS
