La reforma secundaria de jornada laboral aprobada por el Senado es el último trámite legislativo que se necesita para materializar la semana de 40 horas establecida en la Constitución el mes pasado, incluyendo su reducción gradual. Ahora requiere del aval de la Cámara de Diputados. Desde su análisis en Comisiones, los senadores hicieron ajustes a la iniciativa enviada por la presidenta Claudia Sheinbaum, los cambios fueron principalmente para garantizar la implementación del registro electrónico del tiempo de trabajo, la flexibilidad en la distribución de las horas y un candado para asegurar dos días de descanso por semana.
EL ECONOMISTA