En medio de una avalancha de correos, mensajes y juntas virtuales, una buena parte de la jornada laboral puede irse en tareas que agregan poco valor, pero consumen atención y reducen tiempo para actividades que aportan más a los negocios. Sin embargo, la inteligencia artificial puede ayudar a disminuir esta saturación digital, la clave es dar las instrucciones adecuadas.
EL ECONOMISTA
