Reducción de la jornada laboral: Pagar para no ver

Written by

in

En México, y en buena parte de América Latina, estamos acostumbrados a vivir con deudas y a subsidiar lo que no funciona. Un problema duele y, en lugar de resolverlo, lo tapamos enseguida. A veces con dinero, a veces con deuda: lo importante es que deje de doler. Luego lo escondemos debajo de la alfombra y se lo dejamos al que sigue. Lo que se esconde no desaparece, se queda ahí, creciendo. Ojalá los del futuro puedan resolverlo, o al menos olvidarse de que fuimos nosotros los que se lo dejamos.

EL ECONOMISTA

Ver nota completa