La incorporación de inteligencia artificial generativa en los procesos productivos plantea implicaciones en la relación entre empleadores y trabajadores en México; dicho impacto abarca cuatro vertientes: exposición de tareas, automatización de procesos, transformación de perfiles y desplazamiento estructural de personal. De ahí que las empresas que invierten en tecnología deben prever el costo financiero y legal de las liquidaciones, ajustándose a los procedimientos vigentes ante las autoridades laborales.
EL ECONOMISTA
