En plena crisis del 94 en México, por el ‘error de diciembre’, y a pesar de que estaba consciente que “nadie se levanta a las 3 a.m. diciendo: ‘¡Qué ganas de pintar la sala!’”, el empresario Marcos Achar Levy tuvo una idea que ayudó a Comex a “recuperar el negocio”.
EL FINANCIERO
