El descanso se está erosionando por la hiperconectividad. Los correos y las juntas están extendiendo la jornada laboral a horas que antes se consideraban como tiempo libre, incluyendo los fines de semana. La saturación digital está desdibujando los límites. Una investigación de Microsoft revela un crecimiento en el uso del correo electrónico y plataformas de videollamadas en las noches y los fines de semana. Aunque la integración de equipos globales explica una parte de estos nuevos comportamientos, detrás de esto también hay un factor cultural y una baja capacidad de las organizaciones y los líderes para priorizar.
EL ECONOMISTA
