En enero inicia la primera fase de la reducción de la jornada laboral, el proceso de implementación ya está en marcha. Pero el reto para las empresas no es sólo disminuir las horas, implica ajustar turnos, revisar contratos, políticas y nuevas disposiciones, como el registro electrónico del tiempo de trabajo. Las reformas a la Constitución y a la Ley Federal del Trabajo (LFT) para la reducción de la jornada laboral establecieron una transición gradual a la semana de 40 horas. El 1 de enero del 2027 el límite se reducirá de 48 a 46 horas semanales.
EL ECONOMISTA
